Blakfish y Nothink debían ser los teloneros. Los primeros porque lo venían siendo en todas las fechas de la gira y los segundos porque por apoyo popular vía facebook se lo habían ganado. Posiblemente lo hubieran sido sin lo de facebook, pero así se habló durante las semanas anteriores y eso no venía mal a nadie.
Blakfish no tocaron porque nada más llegar la gira a España (Bilbao, Madrid y Barcelona), se les ocurrió que era el momento de poner punto y final al grupo y hasta aquí hemos llegado. Así que las puertas de Razzmatazz se abrieron media hora más tarde de lo previsto en un inicio y a las nueve de la noche Nothink se subieron al escenario. Se salieron. Su sonido de telonero no daba para muchas florituras -no es culpa tuya Sergio-, pero el darlo todo siempre y la actitud que les caracteriza lo compensó. Un par de temas nuevos, del disco que se van a grabar en breve a Seattle y que tienen pensado publicar el 5 de junio, y los pelotazos de siempre; Polaroids, Enemy's meeting-point, The skyline, Mexican believer, Welcome to hill valley y Kill! kill! genocide ocuparon una intensa media hora.

Con el repertorio actual se les nota cómodos. Directos y al grano. Con menos matices que en disco pero más intensos.


Billy Clyro centraron el repertorio en Puzzle y, obviamente, Only Revolutions, lo mismo que vienen haciendo durante toda la gira. Excepto un par de temas de Infinity Land no hay más concesiones a otros trabajos. El motivo por el que obvian sus primeros trabajos sólo lo saben ellos, lo que es cierto es que con el repertorio actual se les nota cómodos. Directos y al grano. Quizás demasiado con el piloto puesto en algunos momentos. Casi no hay descanso entre tema y tema, lo justo para que Simon Neil cambie una guitarra por otra, lo que por otro lado le da al concierto intensidad y ritmo. El sonido excelente, lejos de la producción que envuelve Only Revolutions, en directo suenan crudos, casi sin artificios excepto por algunos sonidos pregrabados de los que se encarga James Johnston. Con menos matices que en disco pero más intensos, algo que se agradece. Toda la potencia del sonido desaparece en los focos, se mueven en constantes contraluces y por momentos lo único que se ve de ellos son sus siluetas.
No hubo peros para su concierto, los puede haber por lo que no hubo, ya se sabe, más presencia de canciones de sus primeros años, pero lo que muestran en directo está fuera de duda.
Con That golden rule dieron el primer aviso, Living is a problem because everything dies y Glitter & trauma desentumecieron brazos, piernas y cuellos. Todos preparados para el concierto. En Who's got a match? Simon bajó el micro al foso para cantar las primeras estrofas arrodillado desde el escenario y el público lo arropó en los coros. The captain tiene un inicio poderoso y Born on a horse suena divertida.
El concierto se alargó en poco más de una hora con un bis de tres temas, Cloud of stink (otra de las maravillas de Only Revolutions con unos coros para dejarse la voz), Machines y Mountains.
Según comentaron quizás los tengamos de nuevo en nuestros escenarios, en verano y en un festival. Hay que hacer cábalas.