Este disco parece más directo, más sencillo que vuestros anteriores trabajos, ¿esto es buscado? Marc: Nos apetecía grabarlo en directo, meternos todos en la cabina de grabación y grabar todos juntos, que es una cosa que no habíamos hecho, que siempre estábamos buscando y nunca habíamos conseguido. Sonará más vivo por esto. Hemos aprendido a tocar los instrumentos. Porque antes éramos un poco patatas (risas). Y además tenemos la ayuda de Vicent y Baldo que tocan con nosotros habitualmente en la gira, ya llevamos dos giras enteras con ellos, así que meternos todos en el estudio con ellos era algo que necesitábamos. Porque si vas grabando instrumentos por partes, primero esto y luego lo otro, al final el resultado es un poco frío, son capas y capas y arreglar todo con aparatitos digitales, queda muy frío, queríamos hacerlo así. Ya que el disco habla de algo tan honesto pues que también fuera honesta la música.
He leído que sois muy perfeccionistas, ¿esto os causa algún problema a la hora de acabar vuestros discos? Marc: Bueno, a Axel sobre todo. (Risas) Jesús: Pero sí, sí que lo somos. Si por nosotros fuera no acabaríamos nunca un disco, nunca estás seguro si está bien del todo. Lo que pasa es que a diferencia de otros discos, con El Incendio teníamos muy claras las estructuras, no queríamos dar muchas vueltas con muchas partes, sino ir a la canción, una estrofa, estribillo, estrofa, estribillo y ya está. Teníamos el trabajo más claro. Pero sí que somos muy perfeccionistas hasta que no estamos completamente de acuerdo, y aún así no lo estás al 100%. Por eso podríamos tirarnos años y años acabando un disco. ¿Cómo era aquella frase? Marc: Creo que era de Picasso. Decía que las obras de arte nunca se acaban sino que se dejan. Sino te vuelves loco.
¿Entonces no escucháis vuestros discos una vez que los habéis acabado? García Márquez decía que no vuelve a leer sus libros porque le dan ganas de empezar a volver a reescribirlos enteros de arriba a abajo. Marc: A mí sí que me gusta escucharlos. Depende del disco. Por ejemplo, El Incendio he de reconocer que lo he escuchado mucho después de haberlo grabado, me gusta escuchar las imperfecciones, porque me quedo tranquilo, porque sé que debe ser así, y que le daría vueltas a esta frase o a ésta otra pero estoy tranquilo así.
¿Cómo os dividís el trabajo de composición? Entre tres personas supongo que a veces ponerse de acuerdo es difícil. Jesús: No, por un lado está Marc, que compone sus canciones en casa y luego entre los tres cuando nos las presenta en el local de ensayo las trabajamos, él trae la canción y cada uno aporta su parte, es un toma-dame, toma-dame hasta que llegamos a un acuerdo, lo bonito es que llevamos tantos años juntos que ya sabemos por dónde van los tiros. Marc nos lo comunica fácilmente a Axel y a mí, nosotros a él también y llegamos a buen puerto en un momento. Mis canciones es exactamente de la misma manera, y luego si hay una idea de uno de los tres sobre un riff o cualquier parte que tengamos la trabajamos hasta crear una canción, y aquí la composición es de los tres, nos dividimos la composición, todos aportan, estamos abiertos a escucharnos. Lo que pasa es que ahora está más definido el rol, en este disco en concreto hay más canciones de Marc, él tenía material muy bueno y decidimos trabajarlo y meternos de lleno en él.
La temática del disco parece que gira en torno al amor y el desamor. ¿Por qué? Marc: Porque me atreví a hacerlo personal, más personal que otros discos, más que hablar de personajes y proyectarme en otras historias o en otras situaciones que a lo mejor no había vivido. Aparqué todo esto y decidí hablar de lo que estaba pasando dentro de mí, que es una cosa que da mucha vergüenza hacer, pero al final con la ayuda de Jesús y de Axel otra vez, que son amigos, se hizo. Coincidió que sentía muchas cosas en el momento de la composición de las letras y han acabado en el disco.
El Incendio he de reconocer que lo he escuchado mucho después de haberlo grabado, me gusta escuchar las imperfecciones, porque me quedo tranquilo.
¿Es difícil desnudarse? Porque hay gente que no le gusta hablar de sí mismos en las letras y otros que parece que están destripándose vivos. Marc: A mí me gusta, yo creo que quien te diga que en una letra no hay algo personal miente, siempre hay algo personal, siempre, aunque hables de otras personas. Si lo haces con dignidad y buen gusto puedes hablar de lo que sea, ya sea de amor o de lo que sea.
En el disco habéis contado con Ricky Falkner a la producción, además toca en varias canciones, ¿por qué lo habéis escogido? Jesús: Bueno, con Ricky tenemos una relación de años, habíamos oído discos en los que él había trabajado como Love of Lesbian o Standstill y nos gustaba mucho cómo producía, y queríamos añadir al equipo de producción que éramos nosotros tres, más Santos y Fluren, que son los que han trabajado con nosotros desde siempre, añadir otra persona, porque Ricky a parte de ser un gran productor, tiene un oído excelente, es muy fan de la música que escuchamos nosotros, también comparte nuestros gustos musicales, es un gran arreglista, te aconseja muy bien, te dirige muy bien. Era otro color dentro de todo el montón de colores que teníamos, queríamos añadir uno más que era el de Ricky, para que nos aportase algo más de luz. La verdad es que el resultado es muy bueno, desde Costa Azul hasta El Incendio. Somos muy amigos y seguiremos contando con él siempre que quiera.
¿Cómo veis la progresión desde Fascinado, pasando por Costa Azul y hasta este El Incendio? ¿Creéis que habéis cambiado mucho? Marc: Hombre, sí. Hemos aprendido, por ejemplo, yo personalmente a hacer letras mías, he aprendido un montón, me gusta en cierta manera la ingenuidad que había en Fascinado, por ser el primero en castellano, pero hay letras que, por ejemplo, ahora me da un poco de vergüenza cantar, sinceramente te digo. Hay un paso de gigante con respecto a Costa Azul, y El Incendio sigue un poco la presa abierta por Costa Azul. Estoy orgulloso también de ese proceso porque de lo contrario sería absurdo, ¿no? Si no aprendo nada...
Estar estancado tampoco te lleva a ningún sitio. Jesús: Eso es lo bonito de una banda. Ver además la evolución, de disco a disco. Ningún disco es igual que el anterior. Todos van hacia adelante, en cuanto a sonido, a composición, a todo. No estancarte en un sonido o en un estilo, sino tirar adelante, investigar cosas nuevas.
¿Cómo creéis que ha reaccionado vuestro público a los cambios y a la evolución del grupo? Porque a veces el público suele ser muy crítico y no le gustan los cambios. Marc: Por suerte, el público es tan cambiante como nuestra música. Si tuviéramos los mismos fans que cuando empezamos, sería un problema, créeme (risas). También uno aprende a recibir críticas porque es lo que nos toca, estamos en una profesión que si no te critican, mal te van las cosas.
Mientras hablen de ti aunque sea mal, pero que hablen de ti. Marc: Exactamente, esa es la frase.
¿Cómo os habéis tomado toda la polémica que se ha suscitado tras vuestra actuación como teloneros de El Canto Del Loco? ¿Os ha sorprendido? Jesús: No nos ha sorprendido, es normal, que algunos hayan opinado de esa manera hasta cierto punto lo puedes entender, pero no pasa nada, nosotros somos los mismos, somos Sidonie y estamos tocando nuestras canciones, con El Canto Del Loco o con Bon Jovi. Era solamente una oportunidad de hacer una serie de conciertos en sitios a los que nosotros no podríamos llegar, y es interesante por el lado profesional, poder actuar en el Palacio de los Deportes o el Palau Sant Jordi. Eso por un lado, y por el otro es la oportunidad de tu música enseñársela a gente que no te ha oído nunca. A lo mejor les gusta tu música y se vienen contigo a tus conciertos. Y no pasa nada, nosotros somos la misma banda. No pasa nada por tocar con El Canto Del Loco, no entiendo porque hay tanta... bueno, sí que lo entiendo, pero no debería ser así. En lo que no estoy de acuerdo es con las críticas feroces de si os habéis vendido. Es absurdo que alguien nos acuse de algo por hacer eso, eso sí que no lo entiendo.
Y cómo ha sido la experiencia de tocar ante 40.000 personas. Marc: Bien, hombre... (risas).
Acojona un poco. Marc: Sí acojona, intentas igualmente fijarte en personas porque si te fijas en el monstruo es un poco acojonante. Pero es curioso, por ejemplo, hicimos la canción Por ti, que es algo muy íntimo cuando se interpreta y era igualmente íntimo ante 40.000 personas. Hay un punto que es igual tocar para mil que para 40.000. Hay un momento en que si te lo crees, si te crees la película, es todo lo mismo.
Lo importante es la sensación. Marc: Exactamente, sí, sí.
Los conciertos que habéis hecho en Inglaterra qué tal han ido, ¿aquello es muy diferente o tenéis un público formado? Jesús: Lo que ha pasado en Inglaterra es que básicamente hemos ido a tocar para gente que vive o estudia en Inglaterra, la comunidad española que está allí. Fue muy bonito, yo me pongo en la piel de ellos. Tú estás viviendo en Inglaterra y siempre tienes esa morriña de tu sitio, de tus raíces, y que venga a tocar uno de tus grupos favoritos a Inglaterra y que tengas la oportunidad de verlos allí... Fue una cosa muy bonita, realmente captamos todo eso de la gente, estaban encantados, de hecho se agotaron las entradas. Era muy surreal, agotar entradas en Inglaterra. Fue uno de los mejores conciertos de la gira que llevamos de El Incendio. Sin duda, un conciertazo, la gente entregadísima. Fue una experiencia muy bonita.
Con Inglaterra tenéis mucha relación, ¿habéis mezclado el disco en Abbey Road también? Marc: Sí. Toda la música que escuchamos o que escuchábamos cuando empezamos en esto de la música provenía de Reino Unido. Siempre que vas allí flipas, porque ves un autobús de dos pisos y ya piensas en los Beatles o los Kinks (risas). Es una influencia muy, muy grande, yo creo que las dos influencias capitales son Hollywood y el pop inglés, para mí. Siempre acabamos ahí y cerrar el círculo y haber masterizado en Abbey Road es muy especial, muy significativo para nosotros.
¿Han cambiado mucho vuestros gustos musicales? ¿Os influye lo que escucháis a la hora de componer? Marc: Cambiado no. Yo creo que Jesús que empezó escuchando a Iron Maiden lo podría explicar mejor.
¿En serio?, yo también. Jesús: De hecho hace dos o tres semanas escuchaba Iron Maiden. Marc: Yo creo que le puedes dar jugo. Hoy mismo se pone un disco de Iron Maiden y lo flipa. Es lo bonito de la música, ¿no? Y yo creo que se van añadiendo cosas, hasta que un día tu cabeza explota (risas). Jesús: De tanto disco que no sabes qué poner (risas). Marc: Y la desesperación de decir, no viviré los suficientes años para escuchar todos los discos que a mí me gustaría. Porque estoy seguro que hay discos que te están esperando ahí, que están hechos para ti. Ni incluso a esos vamos a llegar, es una pena, es una pena.
A mí me pasa constantemente, descubriendo cosas de gente que hace años que se murió, no puede ser, no puede ser, no tengo suficiente tiempo. Jesús: Y no paras de descubrir cosas, sea de la década que sea y del siglo que sea. Marc: Es lo que pasa con los libros también. Cuando pones un disco que no te gusta dices, para qué voy a perder el tiempo, si hay millones de discos mejores esperando, ¿por qué tengo que hacer el esfuerzo? Y en los libros pasa lo mismo, he aprendido a no acabar los libros aunque no me guste dejarlos. Porque hay un libro que te está esperando y está hecho para ti, está escrito para ti.
Si no te gusta para qué dedicarle tiempo, ¿no? Jesús: Como, por ejemplo, ... (risas). Marc y Jesús a la vez: La conjura de los necios (risas).
¿No os gustó? Jesús: Bueno, lo empecé a leer, creo que leí 18 páginas y lo tuve que dejar, no digo que sea un mal libro, pero no es el momento para mí de leerlo.
No engancha. Marc: Es que hay un momento que notas e intuyes que algo te está estimulando, entonces tiras, pero cuando no te toca nada, porque no es el ambiente, no es la manera de escribir, los personajes no te caen bien, entonces ya, si estamos hablando de novela, fuera.
A veces, hablando de La conjura de los necios, hay libros muy míticos, que dices, ostias, este lo tengo que leer, y no te llega. Jesús: Claro, el otro día cuando estuvimos en Londres hablaba con el guitarrista que tocaba con Sidonie antes, Roger, hablábamos de Cien años de soledad y él decía que cuando se lo leyó le pareció un petardo de libro y yo, ¡pero cómo puedes decir eso, si es increíble ese libro!.
A mí me pasó con El guardián entre el centeno, no conecté con el personaje. Marc: Es que hay ciertos libros que dan un poco de rabia, como por ejemplo este. A mi también me pasó, me lo terminé pero me quedé... es que es tan frío. Era el libro favorito del asesino de Lennon. Así que...
Eso dice mucho. ¿Vuestros planes de futuro cuáles son? A partir de ahora... Marc: La gira que esperamos que dure hasta el verano de 2010 y viajar hacia el extranjero.
¿Qué tal en Argentina? Hay bastante conexión con grupos que empiezan siempre por allí, pegan el salto por Argentina y parece que les va bien. Marc: Es difícil por eso, porque si aquí hay crisis, imagínate allí, abrirse paso es difícil, lo que pasa es que quizás nuestro Rock puede conectar mejor que otras bandas.
¿Tenéis más conciertos cerrados fuera? Jesús: Estuvimos en Argentina hace dos años. La idea es volver el año que viene antes de verano y hacer de nuevo Argentina, estamos en ello. A ver si sale. Argentina, México, Chile y EEUU. Es la idea, poder hacerlo. Yo creo que se hará, porque ya creamos un vínculo con Argentina, las cosas fueron muy bien, y volveremos, el próximo año.
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