¿Del Xavi Mercadé que empieza buscándose la vida con Voll-Ker al actual, qué cosas se mantienen? La ilusión por el do it yourself y el amor por la música y la fotografía. Actualmente hago el blog http://www.rockviu.cat/ de la misma manera en que hace 25 años hacía el fanzine.
¿De qué trataba Voll-Ker? ¿Qué contenidos tenía? Era un autentico cajón de sastre de todo lo que me gustaba en aquella época. Desde comentarios cinematográficos de películas como Bienvenido Mr Lawrence o Liquid Sky hasta entrevistas con grupos emergentes como El Último de la Fila o Kingsnakes con Manu Chao al frente.
¿Ahí empieza tu relación con la fotografía? Al principio recortaba revistas para poner las imágenes al fanzine. Un día decidí dejar de destrozar las revistas y coger la cámara familiar e ir haciendo fotos de los conciertos a los que acudía. De allí a viciarme de la cámara y estudiar fotografía en la Escola de Mitjans Audiovisuals (EMAV) sólo hubo un paso.
Y diez años después nace Enderrock Cuando empecé a escuchar música a principios de los 80 rápidamente me llamó más la atención la incipiente movida madrileña que no la escena británica, de allí por lógica pasé a investigar lo que me rodeaba más cerca en el circuito barcelonés. Con el mismo espíritu ansioso me gustó descubrir, conocer y ver cómo se desarrollaba la música cantada en catalán. Enderrock nació de la necesidad de tener una revista que hablara de rock en el mismo lenguaje en que yo hablaba en mi casa y que reflejaba una escena local y rica en matices, ni más ni menos.
No sólo en Enderrock podemos ver tus fotografías, ¿en qué otros medios publicas? Ya en los 80 empecé a colaborar con Rockdelux y con Ruta 66. También he colaborado con revistas tan diferentes como PlayBoy o Rolling Stone. El estar en agencias como Cover/Corbis o la francesa Dalle ARPF ha hecho que mis fotos se hayan distribuido por todo el mundo y en todo tipo de medios, desde revistas hasta libros de texto.
Mantengo la ilusión por el do it yourself y el amor por la música y la fotografía.
¿Actualmente se puede vivir de la fotografía musical? No, ni ahora ni en el pasado. Pero gracias a ello se puede sobrevivir o cuadrar ingresos. En mi caso tengo como trabajo diario la coordinación gráfica de las revistas del grupo Enderrock (Enderrock, Jaç, Sons, L'Espectacle...) y además esta experiencia en los escenario me permite colaborar con el periódico El Punt, para el que realizo crónicas de todo tipo de conciertos y festivales.
¿Ha cambiado mucho la fotografía de conciertos durante estos años? Con el uso y abuso de las cámaras digitales se están produciendo situaciones indignantes, como gente que me envía a la revista currículums basados en la publicación en una web de cuatro fotos desenfocadas, sin ninguna calidad ni ninguna base artística. Gente que nos envía fotos a cambio de poner sólo su nombre desprestigiando así el trabajo de los demás.
¿Futuro a la profesión de fotógrafo, al menos en este ámbito, no le ves entonces? Poco a poco cada cosa quedará en su sitio. La calidad de la experiencia y de un buen equipo no puede compararse con el amateurismo y el arribismo.
¿Se llegan a crear buenas relaciones con los músicos, más allá del trabajo? Sí, sin duda alguna. Aunque a veces, en un exceso de confianza, te piden las fotos si querer pasar por caja.
¿Y con el resto de fotógrafos? ¡Ningún problema! El espacio en el que hemos de trabajar es lo suficientemente pequeño como para que encima haya rencillas y fricciones. Sí que puede haber problemas con sobrevenidos que van de estrellas, pero por suerte son minorías. También existe el problema de los festivales en que por medio acreditan a redactor y fotógrafo, y muchos aprovechan esta segunda acreditación para traer a novios, novias o a amigos que, ya que tienen la acreditación, entran en los fosos con una compacta o simplemente a bailar, convirtiéndose en una molestia.
Parte de culpa tendrán las promotoras que no estudian las solicitudes que les llegan y que hacen que luego se junten 20 o 30 personas en un foso, y como dices, algunas se pasen el rato bailando. Aunque siempre es preferible esto que casos como George Michael o Beyoncé que tan sólo permiten a cinco fotógrafos en el foso. Peor aún es con The Killers que ponen ellos el fotógrafo que, además, es de una calidad más que discutible.
¿Qué piensas cuando, además de haber firmado un contrato sobre el uso que le darás a las fotos, te envían al otro lado del recinto para fotografiar? Es lo que hay, o lo tomas o lo dejas. A nivel peninsular no hay problema, el contrato está casi siempre en inglés y son reglas según la legislatura de cada país. El problema es la imposibilidad de comerciar con estas fotos en mercados norteamericanos.
¿Se cumplen estos días los diez años de Pasión Por El Rock, cómo surge la publicación? En los años 90 empecé a colaborar con La Máscara, una editorial especializada en libros de música y con una capacidad de trabajo imparable sacando referencias casi cada quince días. Llegué a publicar en más de 100 libros de la editorial, desde Backstreet Boys hasta Bob Dylan o Marilyn Manson. Creo que les demostré tener suficiente bagaje como para embarcarnos en un libro de autor.
¿La época que se recoge en Pasión Por El Rock, es mejor que la actual? Aquel libro marca mis primeros quince años de carrera. Ahora, visto con perspectiva cambiaria casi el 50% de las imágenes... Lógicamente la calidad ha aumentado con los años, he aprendido de errores y he aumentado considerablemente el catálogo. Lo que sí lo hace irremplazable es que fotos de músicos como Miles Davis, Willie DeVille, Screamin' Jay Hawkins o Kurt Cobain son ya imposibles de repetir.
¿Hoy te planteas, o hay posibilidad, de publicar un libro como Pasión Por El Rock? En 2009 edité en formato digital Jump Rock, un libro que todavía se puede descargar gratuitamente en http://www.mediafire.com/?ngzlt2jlgyq. Es una colección de músicos de rock pegando saltos en directo. Espero poderlo ver pronto en papel. ¿Algún editor disponible en la sala?
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